Utilización de productos desinfectantes pulverizados sobre las superficies
contaminadas (lavabos, vestuarios, playas de piscina, etc.). Los trabajos de
desinfección siempre vendrán precedidos de una limpieza adecuada, en la que se
eliminen al máximo todos los residuos orgánicos, y nunca se aplicarán sobre alimentos
o en presencia de ellos.
Las desinfecciones superficiales y ambientales se complementarán siempre que así se
considere con análisis microbiológicos que verifiquen el grado de salubridad
conseguido.
