Dentro del grupo de agentes biológicos
xilófagos encontramos la denominada
reticulitermes, conocida comúnmente como
termita subterránea. Son insectos sociales
que viven en nidos o termiteros construidos
bajo tierra. Las comunidades que forman se
constituyen por cuatro clases de castas:
1. Los reproductores o sexuados:
Son la reina y su reproductor, que son los responsables
de la fundación de una nueva colonia.
2. Las obreras:
Representan el 80% de los individuos totales de la
colonia, por lo que se encargan de generar los daños ocasionados.
3. Los soldados:
Corresponden al 10% de los individuos de la colonia, son los encargados de
defender su territorio.
4. Las ninfas:
Aparecen cuando el termitero adquiere un tamaño considerable. Su labor es la
de dar lugar a los sexuados alados.
Hay dos factores principales que garantizan el desarrollo óptimo de estos insectos. Por
un lado tenemos el agua, indispensable para su subsistencia; y por otro lado, la
temperatura que condiciona el grado de actividad de la colonia y la rapidez en la
propagación. La temperatura óptima de la mayoría de las termitas se encuentra entre
los 28 y 30ºC.
Se alimentan de la celulosa de la madera y de otros elementos de origen vegetal como
el papel y ciertos productos textiles. Y si tenemos en cuenta que pueden llegar a
construir colonia de varios cientos de miles de
individuos, podemos comprender los graves
daños que acostumbran a provocar en las
pertenencias de las personas.
La inspección técnica consta de tres
procedimientos de trabajo a desarrollar en el
lugar de estudio:
1. Inspección visual:
Es el primer paso para realizar el diagnóstico del
problema. Consiste en el reconocimiento de los
rastros y daños que las termitas hayan provocado,
con el fin de extraer las siguientes conclusiones:
- Tipo de patología
- Presencia o no de accesos a los insectos vivos
- Grado aparente de colonización
- Factores que pueden estar favoreciendo la
Imagen 3: Termitas obreras
Imagen 4: Inspección visual para
detectar termitas
invasión
2. Prueba física de los elementos de la madera:
Consiste en comprobar la solidez de la madera con las herramientas adecuadas,
a través de la presión física en las zonas de posible acceso por parte de los
insectos.
Esta fase de prueba física también es fundamental para catalogar el estado de
las vigas en el caso que sean de madera y sea necesario reforzarlas.
3. Análisis sonoro mediante el sistema de sonido:
Este análisis sonoro nos permite detectar los elementos que están siendo
afectados internamente por termitas, mediante la amplificación y captación de
los degastes de las obreras de la colonia. Su utilización es crucial en aquellas
piezas de madera donde la colonización xilófaga es reciente y, por tanto, donde
el aspecto general es aún sano y sin indicios de daños.
Tratamientos concretos para combatir y prevenir las plagas de termitas:
Tratamientos químicos:
Tratamiento preventivo y curativo de la madera contra insectos y hongos xilófagos:
- Insecticida y fungicida: Consiste en la aplicación de insecticida junto con
fungicida en la zona afectada. Es incoloro y sin olor, actúa por contacto,
ingestión e inhalación sobre la mayoría de los insectos que atacan a la
madera (termitas, polillas, carcoma…). Este tratamiento sirve tanto para la
prevención como para la curación de la madera.
- Gel de absorción: Se trata de un gel de absorción para el tratamiento de la
madera frente a termitas y carcoma. Es incoloro y sin olor, de fácil
aplicación, además de una rápida y profunda difusión a través de la madera.
- Gel de absorción, insecticida y fungicida: Gel de absorción profunda para el
tratamiento tanto preventivo como curativo de la madera, contra insectos y
hongos xilófagos. No tiene olor ni color, es de fácil aplicación y se difunde a
través de la madera.
- Inyección de biocidas antitermitas: Consiste en un sistema que crea una
barrera química en suelos y paredes que impide el acceso de las termitas a
la vivienda. Este sistema además protege la madera de nuevos posibles
ataques.
Tratamiento no químico:
- Inhibidores: Consiste en un sistema de cebos de termitas que permite su
control de forma eficaz, completo y definitivo. Impregnándose de
insecticida y produciendo su muerte. Además de ser un tratamiento de
aplicación sencilla y de ser respetuoso con el medio ambiente, ya que no es
tóxico.


